La presa Endhó es una de las infraestructuras hidráulicas más peculiares de México: fue construida entre 1949 y 1952, originalmente para almacenar agua limpia del río Tula. Sin embargo, décadas de desarrollo urbano en la Ciudad de México transformaron su función radicalmente. Hoy recibe principalmente aguas residuales de la megalópolis, transportadas por el Túnel Emisor Central y el Túnel Emisor Oriente, un sistema construido para drenar el Valle de México hacia el norte.
Esta agua contaminada irriga tres distritos de riego en el Valle del Mezquital: el DR-003 Tula (52,537 ha, 36,386 usuarios), el DR-100 Alfajayucan (34,965 ha, 35,716 usuarios) y el DR-112 Ajacuba (7,369 ha, 3,722 usuarios), con una superficie total de 94,873 hectáreas y una eficiencia de riego del 30%. Por décadas, las aguas residuales, ricas en materia orgánica y nutrientes, enriquecieron los suelos hidalguenses, permitiendo dos o tres cosechas anuales en una región semiárida que de otro modo produciría una sola. Pero ese beneficio tiene un costo: un estudio de CONAGUA de 2006 identificó 128 compuestos orgánicos tóxicos en estas aguas, incluyendo metales pesados como plomo, arsénico y cromo, y compuestos farmacéuticos y de cuidado personal que los sistemas de tratamiento no eliminan.
El sistema de agua de la presa Endhó beneficia e impacta a más de 500,000 personas en ocho municipios del Valle del Mezquital: Actopan, Ixmiquilpan, Mixquiahuala, Progreso de Obregón, Tlahuelilpan, Tezontepec de Aldama, Tepeji del Río y Francisco I. Madero. Esta dependencia histórica del agua residual hace del Endhó un caso único: la misma infraestructura que alimenta la agricultura regional es también la que concentra los contaminantes de una ciudad de 22 millones de personas.
El Sentinel-1 monitorea la presa Endhó cada 12 días en modo IW, produciendo imágenes SAR en polarizaciones VV y VH que permiten:
- Estimar el nivel de almacenamiento mediante la extensión de la lámina de agua (σ⁰ muy bajo en agua quieta)
- Detectar desbordamientos antes de que se reporten en tierra, gracias a la capacidad de operar con nubes
- Monitorear la expansión del lirio acuático mediante el índice cross-pol VH/VV, como muestra la imagen real de la sección anterior
- Alimentar modelos de InSAR para medir subsidencia diferencial en el borde de la presa
- Documentar la expansión de zonas inundadas aguas abajo durante eventos extremos
La ubicación de la presa (en la cuenca del río Tula, entre la Sierra de las Navajas al este y la planicie aluvial del Mezquital al norte) la hace especialmente vulnerable a los efectos combinados de precipitación extrema y operación del Túnel Emisor Oriente (TEO). Cuando el sistema de drenaje profundo del Valle de México opera a capacidad máxima durante tormentas, el Endhó puede llenarse en horas. Fue exactamente este escenario el que desencadenó la catástrofe de septiembre de 2021.
Fuentes: CONAGUA 2006, Diagnóstico de la calidad del agua del Valle del Mezquital; IMTA; INEGI Distrito de Riego 03